
El GBPUSD recupera el nivel de 1.2800 tras poner fin a una racha de seis días a la baja y ronda los 1.2820 de cara a la sesión europea del martes. Con este movimiento, el par libra-dólar refleja la cautela del mercado antes de los datos clave de empleo del Reino Unido y las cifras del índice de precios al consumidor (IPC) de EE. UU. Dicho esto, el RSI (14) en zona de sobrecompra se suma a la ansiedad previa a los datos y pone a prueba a los compradores de la libra esterlina. Sin embargo, una línea de resistencia de siete meses, que ahora actúa como soporte cerca de 1.2770, limita la caída inmediata del par. Aunque el par caiga por debajo de 1.2770, nivel de resistencia convertido en soporte, la media móvil simple (SMA) de 50 períodos en 1.2690 y la convergencia de las SMA de 100 y 200 períodos, cerca de 1.2585, serán la última defensa de los compradores antes de que los bajistas tomen el control.
Mientras tanto, para que el GBPUSD mantenga su avance, se necesitan datos sólidos del Reino Unido y una inflación más moderada en EE. UU., lo que ayudaría a mantener a los compradores de la libra esterlina. Aun así, el máximo anual alcanzado el viernes pasado, cerca de 1.2895, será un nivel difícil de superar para los compradores del cable. Si el par se mantiene por encima de 1.2895, respaldado por fundamentos positivos, podría dirigirse a los máximos de julio de 2023, primero cerca de 1.2995 y luego en 1.3140.
En resumen, los compradores del par GBPUSD mantienen el control el día en que se publican datos clave de empleo e inflación del Reino Unido y EE. UU.